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Apoyar Nuestras Escuelas

Nuestras escuelas tienen una gran falta de fondos. Las maestras en las primeras líneas están sobrecargadas. Mi madre, que ha dedicado 40 años de su carrera docente a ayudar a estudiantes de educación especial, tiene que buscar materiales donados o reciclados en un almacén en Long Island City para tener lo que necesita, complementando lo que ya gasta de su bolsillo
para suministros necesarios. A pesar del hecho de que nuestras facturas de impuestos escolares han llegado a niveles récord, vemos menos recursos dedicados a nuestras escuelas. Nuestros hijos necesitan un compromiso más sólido por parte del gobierno federal para que puedan competir por los trabajos de mañana en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Como defensor de los niños y las familias, trabajaré para eliminar el gasto innecesario del presupuesto federal para que podamos invertir en nuestras escuelas públicas y universidades. Propondré que estos ahorros se inviertan en un nuevo programa nacional pré-universitario para estudiantes en su último año de escuela secundaria, similar al programa CÉGEP en Québec. 2 Este programa les habilitará para explorar diferentes oportunidades de carrera antes de que decidan un camino a la escuela postsecundaria, como por ejemplo una carrera vocacional; una estadía de entreno técnico; yendo directamente al empleo o inscribiéndose en un programa de título universitario..

Viendo como el estado de Nueva York ha dado pasos recientes para hacer que nuestras universidades públicas sean más accesibles, el costo sigue siendo una barrera importante para los estudiantes que buscan una educación superior. Patrocinaré una legislación para hacer que los colegios y universidades públicas sean gratuitos para aquellos que hayan demostrado tener mérito pero no puedan pagar la matrícula. Mi propuesta estaria basada en los medios financieros de cada familia. Además, presentaré una legislación que permite a los recién graduados universitarios refinanciar sus préstamos educativos públicos y privados con la tasa de descuento federal, que actualmente es de 1.25%; por lo tanto, garantizar que la juventud de nuestra nación no comience su vida profesional enterrada bajo montañas de deudas. Por último, voy a proponer un simple cambio en el código de impuestos para permitir que las personas con situación fiscal “head of household” sean tratados igual que los que tienen categoría “married filing jointly” para reclamar intereses de préstamos estudiantiles y deducciones de gastos de matrícula.